Compartimos las palabras pronunciadas por el Diputado Metaza durante la sesión especial del 24 de Octubre del 2012, la cual fue iniciada con un homenaje a quien fuera en vida ex Intendente de la ciudad de Río Gallegos, ex Gobernador de la Provincia de Santa Cruz y ex Presidente de la República Argentina.
Sr. Metaza.- Señor presidente: En pocos días se va a cumplir el segundo aniversario de la muerte de Néstor Carlos Kirchner.
Para la gran mayoría de los diputados acá presentes se hace muy difícil efectuar este homenaje, porque ninguno de nosotros hubiese querido hacerlo.
En mi caso particular es peor, porque me ha tocado iniciar mi carrera política de la mano de Néstor Kirchner. Allá por 1983 compartíamos sueños, proyectos, utopías y, gracias a Dios, se fueron concretando en este largo recorrer de casi treinta años de esta nueva democracia en la Argentina.
Quiero recordar algunas cuestiones que lo pintan a Néstor de cuerpo entero. Por ejemplo, ante un grupo muy chico de personas –incrédulos nosotros-, Néstor nos decía que tenía un proyecto para veinte años. Lo cierto fue que no le creímos. Sin embargo, transcurrió ese lapso y Néstor fue presidente de todos los argentinos.
Evidentemente, no era un político ni un dirigente más, sino un verdadero estadista. Tenía una visión política mucho más desarrollada que la de cualquier político en la Argentina. También nos contaba que quería tener en nuestra lejana y querida Río Gallegos una ciudad distinta y mejor. Fue intendente de dicha ciudad, y tuvimos oportunidad de acompañarlo.
Luego nos planteó que quería cambiar la historia de Santa Cruz. ¡Vaya si la cambió! Santa Cruz dejó de ser el “patio trasero” de la Argentina a partir de su gestión como gobernador. Lo acompañamos en esa función.
Luego vinimos a Buenos Aires con ese sueño de tener un país en serio, cuando Néstor fue presidente de todos los argentinos. En esos sueños y utopías que Néstor tenía, nos hablaba de la unidad latinoamericana. Dicho sueño se concretó cuando fue designado secretario general de la UNASUR. Seguramente, ello está expresado en el abrazo solidario con Lula; Dilma, en Brasil; Bachelet, en Chile; el “Pepe” Mujica, en Uruguay; Fernando Lugo, en Paraguay; Evo Morales en Bolivia; Rafael Correa, en Ecuador; y el comandante Chávez, en Venezuela.
Por eso quiero reivindicar la tarea que ha llevado adelante Néstor Kirchner en estos años, quien como nadie reivindicó al peronismo.
Ahora que algunos andan con el cronómetro en la mano y hablan de las tres banderas del peronismo, les digo que Néstor Kirchner desendeudó el país. Díganme si ello no es independencia económica. En este gobierno le pusimos límite a la extranjerización de las tierras; díganme si ello no es soberanía política. También díganme si la asignación universal por hijo, los 5 millones de puestos de trabajo, la inclusión de los jubilados y tantas cosas que ha hecho este gobierno no son justicia social.
Podemos decir que después de Juan Perón no hubo un gobierno más peronista que el de Néstor y Cristina en la Argentina. (Aplausos.)
Estamos muy contentos, felices, cuando vemos todas estas cosas, cuando los pibes levantan las banderas del kirchnerismo en cada rincón de la Argentina, en cada plaza, en cada acto, en cada lugar; cuando dicen, por ejemplo, que Néstor no se fue, que lo llevan en el corazón, o cuando levantan hacia el cielo como estandarte una bandera que dice “Néstor Kirchner”.
Me emociona mucho y me pone muy contento haber sido un compañero de ruta de Néstor Carlos Kirchner. Por eso quiero decir, y permítame este atrevimiento, señor presidente, lo que cantan los pibes en cada lugar: “Néstor no se murió, Néstor no se murió. Néstor vive en el pueblo, la puta madre que lo parió”. (Aplausos prolongados. Varios señores diputados rodean y felicitan al orador.)